La millonaria cifra que el presidente de Estados Unidos debe pagar tiene que ver con un caso de espionaje durante la campaña presidencial de 2016, en la que venció a la candidata demócrata Hillary Clinton.
El presidente estadounidense incluyó en la lista de aranceles lugares en donde solo viven pingüinos y focas, además de una estación ballenera que solo es visitada periódicamente por militares.
Este informe, sin embargo, ha generado fuerte rechazo entre otros científicos de ese país que son partidarios del origen natural del virus que paralizó al mundo.