La Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco), celebra este domingo, 31 de agosto, la trigésima segunda versión del Día Nacional del Tendero, una fecha emblemática que rinde homenaje a más de 450.000 pequeños empresarios que son el corazón del comercio local en Colombia.
“Desde Fenalco honramos el importante papel de los tenderos en el desarrollo del país y su aporte a la comunidad. En estos 32 años, a través de nuestro programa Fenaltiendas, hemos acompañado a nuestros tenderos en su transformación, reconociendo su gestión empresarial y su contribución a la economía y al empleo,” afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente del gremio.
En Colombia, la tienda de barrio continúa siendo el canal preferido por millones de consumidores. De hecho, los formatos tradicionales representan cerca del 48% de las ventas del consumo masivo. Su permanencia en el mercado se basa en precios competitivos, así como un servicio cercano, atención personalizada, horarios amplios y acceso a crédito informal para sus clientes. Además, cumplen un valioso rol social en sus comunidades.
El canal tradicional resiste
Pese a los retos del comercio moderno, el canal tradicional ha mostrado resiliencia.
“Con el apoyo de proveedores como Alimentos Polar, Bimbo, Juan Valdéz, Alpina, McPollo, Banco de Bogotá y Bancamía, entre otros, el canal tradicional ha logrado capotear los difíciles momentos”, explicó el dirigente gremial.
“La tienda de barrio mantiene su participación en el mercado, un gran logro en un sector altamente competitivo,” destacó Cabal.
Según la agremiación, las tiendas del país generan aproximadamente 1.750.500 empleos y resalta que la edad promedio del tendero es 43,4 años.
Aliados claves de los tenderos
En la celebración del Día Nacional del Tendero, Essity en Colombia hizo un reconocimiento a los tenderos del país, quienes representan un eslabón fundamental en la economía nacional y en la vida cotidiana de millones de familias.
“Este canal tradicional sigue siendo el corazón del comercio de proximidad, garantizando acceso a productos esenciales en cada barrio y municipio de Colombia”, anotó la compañía.
A pesar de su importancia, los tenderos enfrentan desafíos crecientes. Durante 2024, el 82% de los tenderos reportó ventas iguales o en descenso, de acuerdo con información de Fenalco, lo que evidencia la presión que ejercen los costos operativos, la competencia de nuevos formatos de comercio y la informalidad que persiste en buena parte del sector.
A pesar de este panorama, los tenderos han demostrado una resiliencia ejemplar, manteniendo su cercanía con las comunidades y adaptándose gradualmente a nuevas tendencias como la digitalización de los procesos de venta y la incorporación de herramientas tecnológicas para gestionar mejor sus negocios.
En este contexto, Essity, compañía de higiene y salud, reafirmó su compromiso con este canal al destacar que en Colombia logra impactar mensualmente 245.000 tenderos aliados, quienes son aquellos tenderos que manejan las categorías en las cuales participa la empresa, lo que le permite tener cobertura en el 98% del territorio nacional.
Este alcance convierte a Essity en un socio estratégico del comercio de barrio, garantizando que sus marcas líderes: Familia, Pequeñín, Nosotras y Tena, lleguen a millones de hogares en todo el país con productos de higiene y cuidado que generan bienestar, salud y confianza.
La compañía reconoció que sin los tenderos sería imposible alcanzar a comunidades alejadas, mantener la capilaridad de su distribución y sostener un modelo de cercanía con los consumidores.
Respaldo financiero a los tenderos
Detrás de la función de los tenderos se esconde una realidad crítica: miles de tenderos están atrapados entre la incertidumbre que genera la reforma laboral, la amenaza creciente de la extorsión y el crédito “gota a gota”, y las dificultades para acceder a financiamiento y formación formal.
El panorama financiero refleja la gravedad del problema y de acuerdo con estudios recientes, el 65% de los colombianos no tiene acceso a crédito formal y hasta el 29% de los hogares de bajos ingresos recurre al “gota a gota”, con tasas anuales que pueden superar el 380%, un escenario que condena a muchos tenderos al endeudamiento y la extorsión.
El debate sobre la reforma laboral abre interrogantes para el canal tradicional. Mientras que la formalización laboral podría mejorar las condiciones de miles de trabajadores, también genera temores por mayores cargas administrativas y costos que podrían afectar la viabilidad de negocios familiares.
“La reforma debe verse como una oportunidad para dignificar el trabajo sin asfixiar al pequeño comerciante. Para lograrlo, los tenderos necesitan acompañamiento técnico y acceso a mecanismos de financiamiento flexibles que les permitan cumplir con la normatividad sin sacrificar su sostenibilidad”, advirtió Andrea Zuluaga, líder de Transformación Empresarial de Interactuar.
Cada crédito, cada capacitación y cada acompañamiento es una inversión en el progreso del tendero y, con ello, en el bienestar de las comunidades. “Nuestra labor es darles alternativas reales para que no caigan en manos del ‘gota a gota’, que puedan responder a los retos de la Reforma Laboral y que encuentren en la formalización una oportunidad, no una amenaza.”, concluyó Zuluaga.
Por su parte, desde Bancamía, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA, se reseñó que el 65% de sus clientes tenderos son mujeres, quienes lideran sus negocios como un proyecto de vida que les permite generar ingresos y estar presentes en sus hogares.
Según datos de Bancamía, estas emprendedoras, quienes son un claro reflejo de la construcción de autonomía económica desde las tiendas y pequeños supermercados, muestran una alta concentración de su actividad comercial en centros económicos del país como Bogotá, Medellín, Cali, Ibagué y Villavicencio.
Por eso, el acompañamiento a las tenderas es parte de un enfoque integral con el que Bancamía asiste a todos sus microempresarios en el territorio nacional. Este modelo de apoyo, que combina crédito, ahorro, seguros y formación, genera un impacto medible.
Prueba de ello es que, en 2024, los negocios financiados por Bancamía aumentaron sus ventas en un 11% y sus excedentes crecieron en un 18%. Más importante aún, resulta que el 21% de estos microempresarios generó al menos un nuevo puesto de trabajo, sumando más de 61.000 empleos creados gracias al fortalecimiento de las microempresas.