Cuando Antonio Samudio murió el pasado 15 de febrero, a los 91 años, llevaba más de seis décadas construyendo una obra que convirtió el grabado colombiano en mucho más que una técnica, con obras expresivas y precisas, atravesadas por figuras femeninas voluminosas e ironía sobre la condición humana.
A dos meses de su partida, el miércoles 15 de abril a las 7:00 p.m., La Pascasia inaugurará Otro silencio, una exposición que reúne pintura y grabado del maestro bogotano en su espacio del centro de la ciudad.
La muestra contiene obras que están en custodia de amigos de Samudio y de La Pascasia, piezas de la Biblioteca Pública Piloto, de la Corporación Otra Parte, de la Colección SURA y de personas cercanas al artista que mantuvieron con él una relación especial.
“El criterio que armamos para la muestra es tratar de mostrar los diferentes perfiles que componen ese mundo de la obra de Samudio”, explicó David Robledo en conversación con EL COLOMBIANO.
Esos perfiles incluyen tanto la pintura al óleo como el grabado en diferentes técnicas, dos terrenos que Samudio cultivó al tiempo durante toda su vida, incluso en talleres separados.
Fue el buril el instrumento que marcó su camino definitivo en el arte gráfico, una técnica que profundizó tras acercarse a la obra de Alberto Durero.
“Mi afición por el buril empieza realmente con Durero, que me llevó a profundizar y experimentar en algo que es muy dispendioso y muy enriquecedor”, contó el maestro en entrevista con El Tiempo en el año 2023.
El linograbado, la xilografía y la litografía completaron un repertorio técnico que lo consolidó como uno de los principales exponentes del grabado en Colombia y América Latina.
En su obra pictórica, la figura femenina fue el eje central. Mujeres voluminosas, gestos exagerados, escenas de la vida cotidiana construidas con sensualidad, humor y color.
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Samudio explicó que sus personajes surgían “de la admiración por el ser más importante del mundo” y que las formas de sus figuras estuvieron influenciadas por los moáis de la Isla de Pascua. Entre los artistas que más admiraba mencionaba a Fernando Botero, Alejandro Obregón y Carlos Rojas.
La exposición estará abierta al público hasta el sábado 2 de mayo. La Pascasia funciona de lunes a sábado desde el mediodía hasta medianoche los miércoles y jueves, y hasta las 2:00 de la mañana los viernes y sábados.
Como actividad complementaria, el maestro Samuel Vázquez, quien acogió a Samudio en varias ocasiones en el Taller de Artes de Medellín, ofrecerá una charla sobre su obra y su trayectoria.