Agustín Restrepo García practicó seis de sus 10 años de vida bicicrós, disciplina en la que llamaba la atención por su audacia para sobrepasar montículos y rivales.
El niño de cabello largo y lacio logró varios podios en el ámbito departamental, pero una grave caída mientras entrenaba, tras la cual le debieron enyesar el pie al fisurarse el tobillo derecho, provocó, en medio de la incertidumbre, que su amor por el deporte se inclinara hacia la natación carreras, que le servía de complemento para la modalidad de las dos ruedas.
“¿Yo qué voy a hacer?”, le decía llorando “Agus”, como lo llaman de cariño, a su madre Jenny García, al ver su pie inmovilizado producto del accidente que había sufrido.
En ese momento de angustia del menor, la mujer, ama de casa, lo tranquilizó y le recomendó que pasara más tiempo en la piscina, sin imaginar que su hijo no solo se iba a enamorar de la natación, sino que también tenía potencial para hacer buenos tiempos.
Ese consejo marcó un punto de quiebre en la historia deportiva de Agustín. En un festival acuático en Girardota, durante su debut competitivo, ganó su primera medalla de oro en la prueba de 25 metros espalda, representando al Club Acuarama de Copacabana. El resultado fue el impulso definitivo para asumir la natación con mayor compromiso.
Desde entonces, comenzó a entrenar de lunes a sábado, dos horas diarias, ahora representando la Corporación Truchas, en la Unidad San Buenaventura, en Bello. Allí, su profesor Aníbal Gómez no oculta su asombro por los progresos del pequeño nadador, quien en cada competencia se destaca frente a niños de su misma categoría y, en ocasiones, ante rivales mayores.
Una muestra de ese crecimiento se dio recientemente en un Nadatón realizado en Bello, donde Agustín finalizó en el tercer lugar de una exigente prueba de 5.000 metros, enfrentando a deportistas de mayor talla y con más años de experiencia. En total, completó 196 piscinas sin detenerse durante dos horas, una hazaña poco común para su edad.
En paralelo a su evolución deportiva, Agustín, quien cursará sexto de bachillerato en el colegio María Auxiliadora de Copacabana, avanza en los filtros municipales que se realizan para conformar la Selección Antioquia de natación, un objetivo que ilusiona tanto al deportista como a su entorno familiar.
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